“¿A cuál le creemos?”
El ERP dice una cosa, el TMS dice otra y el correo del proveedor dice una tercera. Alguien tiene que decidir a cuál creerle, y lo resuelve como puede.
Nauta captura el contexto, el conocimiento y la experiencia de tu operación, y pone una fuerza de agentes de IA a trabajar sobre ellos, 24/7.
“¿A cuál le creemos?”
El ERP dice una cosa, el TMS dice otra y el correo del proveedor dice una tercera. Alguien tiene que decidir a cuál creerle, y lo resuelve como puede.
“Eso quedó en un correo.”
La condición que negociaste, el acuerdo de días libres, la excepción que autorizaste. Todo existe, pero en cadenas de correo, PDFs y WhatsApp que ningún sistema lee.
“Eso solo lo sabe Marcela.”
Cuál proveedor siempre entrega tarde, con cuál naviera no vale la pena pelear, hasta dónde se puede estirar un plazo. Se va el día que Marcela se va.
No es un problema de equipos. Es que la operación vive en la cabeza y el correo de tu equipo.
Ya tienes con qué ver la operación. Te falta con qué ejecutarla.
Los tableros avisan que el contenedor viene retrasado y que la factura está mal. Resolverlo sigue siendo trabajo de tu equipo.
Responden cuando les preguntas. El cotejo, el seguimiento y la vigilancia de los plazos siguen siendo tuyos, todos los días.
Asumen el área completa de principio a fin y le entregan a tu equipo solo la decisión que importa.
El siguiente paso no es otra pantalla. Es una fuerza de trabajo.
Empresas que confían en Nauta
Trabajamos con distribuidores de marcas globales
ERP, TMS, WMS, correos, PDFs y portales de proveedores en una sola capa lista para IA. Sin equipo de ingeniería de datos.
Qué proveedor se atrasa en temporada, con cuál naviera no vale la pena pelear, hasta dónde se puede estirar un plazo.
El trabajo que los agentes cierran regresa como contexto nuevo. Tu cerebro operativo se vuelve más denso con cada excepción.
La discrepancia, el plazo que se agota, el proveedor que no responde. Antes de que cueste dinero, no después.
La excepción llega con la evidencia y la solución ya redactada. Una persona toma la decisión que importa.
Envía, archiva, actúa y registra, las 24 horas. Nada queda pendiente para mañana.
Cifras conservadoras sobre un cliente modelo. El catálogo completo tiene 16 casos de uso.
Contexto que no se jubila, no renuncia y no olvida.
Impacto en las dos líneas que importan: lo que dejas de gastar y lo que vuelves a ingresar.
Cargos por demurrage y demoras evitados. Cada reloj de días libres se revisa a diario y se gestiona antes de que caiga la penalización.
Diferencias detectadas entre facturas, órdenes de compra y recibos de mercancía, antes de que saliera el pago.
Documentos cotejados en automático. Solo las excepciones llegan a una persona.
Capital de trabajo liberado. Un proveedor enviaba siete días antes de lo programado, inmovilizando inventario. La vigilancia de órdenes detectó el patrón.
Merma evitada al año. Producto vendible que llega al mercado en vez de terminar rematado.
Ventas salvadas de quiebres de inventario al año. Cada SKU contrastado con la demanda antes del primer turno.
Números reportados por clientes. Pídenos las cuentas detrás de cualquiera de ellos.
Agenda 30 minutos. Te mostramos cómo se vería tu operación con el contexto conectado.